Cuáles serán las principales tendencias tecnológicas en 2021

Puede que el próximo año no sea muy fácil para los directores ejecutivos de las grandes firmas tecnológicas.

Y es que cada vez aceleran más los esfuerzos por restar poder a compañías como Facebook, Amazon, Apple y Alphabet, la matriz de Google.

Las autoridades, especialmente en Estados Unidos y Europa, se están volviendo más estrictas sobre la competencia leal y es probable que esto sea un terreno de debate en 2021.

Sin embargo, si tus inquietudes tecnológicas son más rutinarias, es muy probable que el próximo año traiga varias novedades para ti.

Prepárate para que más tecnologías y servicios hagan tu trabajo desde casa más sencillo y seguro, por ejemplo.

1.- Campaña contra las grandes tecnológicas

En las últimas semanas de 2020 aparecieron grandes obstáculos para Google, Facebook, Amazon y Apple.

A comienzos de diciembre, reguladores federales estadounidenses y otros 45 fiscales iniciaron una demanda contra Facebook, acusando a la compañía de ejecutar acciones ilegales para adquirir firmas rivales y neutralizar su competencia.

Este mismo mes, la Comisión Europea reveló sus Acta de Servicios Digitales y Acta de Mercados Digitales, borradores de una legislación que podría cambiar por completo la regulación actual de las grandes firmas tecnológicas.

Centro de Amazon en Polonia.
Amazon ha sido acusado por las autoridades europeas de abusar de su posición dominante en el mercado.

Seguramente el sector de la tecnología esté muy interesado en cómo se comportará la administración del presidente estadounidense Joe Biden con las empresas tecnológicas más poderosas.

En el pasado, Biden ha sido bastante crítico con estas grandes firmas, especialmente con Facebook.

En una entrevista para el diario The New York Times en enero, Biden aseguró que la ley que protege las redes sociales, llamada Sección 230, debía ser revocada.

La sección 230 sostiene que las redes sociales no son, en general, responsables por las publicaciones ilegales u ofensivas que dejen los usuarios.

Voces más críticas, incluso, pretenden desintegrar algunas de estas compañías, en particular Amazon, Google y Facebook.

Google ya está bajo presión intensa. En octubre, el gobierno estadounidense presentó cargos en su contra por violar las regulaciones de competencia para preservar su monopolio de búsqueda de internet y publicidad en línea.

Además de competencia justa, Estados Unidos podría también emprender acción sobre la privacidad de datos. El estado de California ya cuenta con un acta sobre privacidad, pero hay presiones para esbozar una política nacional.

2.- Innovación eléctrica

Prototipo de avión eléctrico de Rolls-Royce.
Rolls-Royce planea lanzar un avión eléctrico de velocidades a casi 500 kilómetros por hora.

Este 2020 ha sido un año malo para la industria aeroespacial por el cierre de fronteras y cancelaciones de viajes debido a las restricciones por la pandemia. Esto se ha sumado a las ya existentes preocupaciones sobre el impacto medioambiental de los vuelos.

A pesar de ello, las compañías implicadas se han comprometido a investigar y desarrollar aeronaves con mucha menor huella en el medioambiente.

En septiembre, Airbus reveló tres diseños conceptuales de aeronaves que funcionan con hidrógeno.

Este 2021 podría ser el año en que Airbus firme un importante trato con Alemania, Italia, Francia y España para desarrollar un gran dron conocido como Eurodron, del cual se espera que empiece a realizar vuelos de prueba en 2025.

Para este año también conviene seguir de cerca la aeronave eléctrica llamada Spirit of Innovation (Espíritu de Innovación), diseñada por el fabricante británico Rolls-Royce.

La compañía espera que la elegante máquina rompa el récord mundial de velocidad para un avión eléctrico al volar a casi 500 kilómetros por hora.

3.- Evolución del comercio

Tienda de Amazon Go en Seattle, Estados Unidos.
Las tiendas podrían adoptar cada vez más el pago automatizado.

También ha sido un año desastroso para muchos comercios. La tendencia de comprar en línea se aceleró debido a que los clientes apenas podían salir de casa durante los confinamientos.

Los comercios que sobrevivan puede que experimenten nuevas tendencias en 2021.

Se ha reportado que Amazon expandirá su cadenas de tiendas Go, que cuentan con pago automatizado sin tener que pasar por caja.

En las tiendas de Amazon Go los clientes escogen los productos, los depositan en el carrito de compra y se marchan sin pasar por caja. Los pagos los realizan a través de un sistema inteligente de cámaras e inteligencia artificial que rastrea los productos escogidos y les cobra al salir de la tienda.

4.- Tecnología para el trabajo remoto

Mural software
Este año se han popularizado los murales digitales.

Todo parece indicar que el trabajo remoto ha llegado para quedarse.

Según una encuesta realizada por la CCS Insights, el 60% de los líderes de negocios en Europa occidental y América del Norte esperan que un mínimo del 25% de su personal, y en algunos casos todo su equipo, trabajen al menos parcialmente desde casa incluso cuando acabe la pandemia.

Varias grandes compañías ya se han comprometido al teletrabajo. En octubre, Dropbox estableció que todo su personal podría trabajar desde casa y Twitter tiene una política similar.

Microsoft y Facebook también aseguran que un número significativo de sus trabajadores puede trabajar permanentemente desde casa.

Dicha tesitura supone un jugoso nuevo mercado que las firmas tecnológicas pueden explotar. Es posible que las empresas proveedoras de internet ofrezcan ofertas especiales ajustadas para el trabajo desde casa.

En este panorama, podrían surgir nuevos softwares que faciliten el trabajo colaborativo.

Por ejemplo, los llamados murales digitales como Miro y Mural han incrementado cada vez más su popularidad.

Estas firmas ofrecen una representación visual de proyectos que cada miembro del equipo puede participar de forma activa.

5.-Autos autónomos

Depósito de Waymo en Arizona, Estados Unidos.
Waymo tiene más de 300 autos operando sin conductores en Phoenix, Arizona.

Por las calles de Phoenix, en Arizona, ya circulan más de 300 autos autónomos, recogiendo y dejando pasajeros sin ningún conductor humano al volante.

Es parte del proyecto Waymo One, que en octubre inauguró este servicio autónomo para el público.

Waymo tiene el apoyo de Alphabet, la matriz de Google, y juntas lideran la implementación de la conducción autónoma en Estados Unidos y para 2021 hay planes para expandir este negocio más allá de Phoenix.

Los rivales no se quedan atrás. Cruise, de General Motors, está probando su servicio en San Francisco, una ciudad donde el clima y el trazado de las calles son más desafiantes que la soleada Phoenix.

En octubre, Cruise recibió permiso para probar sus autos autónomos sin conductor humano y el plan es lanzar un servicio autónomo como el de Waymo, pero la compañía no ha dicho cuándo podría ser.

Lyft también está probando sus autos autónomos en San Francisco, aunque se cree cree que va con más atraso que Waymo y Cruise.

Mientras tanto, en diciembre, Uber abandonó su intento de desarrollar sus propios coches autónomos. La firma vendió esta división a Aurora Technologies, que cuenta con el respaldo de Amazon, y se enfoca en sus servicios de taxi y entrega de comida.

En China, AutoX lidera el sector. A principios de diciembre, su flota de 25 automóviles en Shenzhen comenzó a realizar pruebas sin controladores de seguridad ni control remoto.

La degradación humana causada por la tecnología

persona enganchada al celular
 

De tanto discutir sobre cuándo la tecnología iba a sobrepasar nuestras capacidades, perdimos de vista que las máquinas se estaban enfocando en conocer nuestras debilidades.

Es la base que sustenta un concepto que está resonando en Silicon Valley y que se conoce como human downgrading, «degradación humana» en español.

Fue acuñado por el científico informático Tristan Harris y su socio Randima (Randy) Fernando, cofundadores del Center for Humane Technology (CHT, Centro para la Tecnología Humana), una organización sin ánimo de lucro cuya misión es «revertir la degradación humana» y «realinear la tecnología con nuestra humanidad».

En el reciente documental de Netflix The Social Dilemma («El dilema de las redes sociales») Harris y Fernando exponen esta cuestión, estrechamente ligada a la llamada «economía de la atención», o cómo las empresas monetizan nuestra atención a través de las redes sociales y otras tecnologías digitales.

¿Cómo surgió tu interés en la economía de la atención y por qué te parece importante?

Mis padres me enseñaron mindfulness (meditación basada en atención plena) y tecnología desde muy pequeño, así que yo seguí esa trayectoria. Me interesé mucho en las gráficas computacionales y trabajé en Nvidia (una multinacional de Silicon Valley) durante siete años. Después ayudé a fundar una organización llamada Mindful Schools para enseñar mindfulness en las escuelas.

Hice eso durante un tiempo hasta que me topé con Tristan [Harris].

Randy Fernando (izda) y Tristan Harris (dcha).
Randy Fernando (izda) fundó junto a Tristan Harris (dcha) el Centro para la Tecnología Humana.

Los dos estábamos muy interesados en la atención plena (midfulness). Comenzamos a darnos cuenta de que estábamos en contra de cómo la economía de la atención compite constantemente para entrenar nuestras mentes de forma distinta.

La economía de la atención es una adversaria de la atención plena.

A las empresas les resulta muy fácil configurar perfiles sobre nosotros en base a la información que compartimos en las redes sociales, y comparten esa información con los anunciantes. Este modelo de negocio hace que nuestra atención se vuelva vital y además no se fundamenta en nuestros intereses, sino en los de los anunciantes.

Decidimos que lo mejor era crear una organización para gestionar el interés creciente en el tema (sobre todo desde que en 2017 Harris habló sobre ello en un programa de la televisión nacional) y tratar de abordar el problema.

Tres años más tarde, seguimos en ello.

Para abordar el problema ustedes proponen «revertir la degradación humana». ¿Qué significa eso?

Gran parte del trabajo que hacemos tiene que ver con la mente, con las adicciones y con cómo combatirlas; con la meditación y con el bienestar emocional. También con la democracia y la polarización, con la tergiversación de la verdad. Todos esos temas están interrelacionados y vinculados a la «degradación humana» (human downgrading).

Nosotros la describimos como algo cíclico: a medida que hemos ido mejorando y actualizando nuestras máquinas, hemos degradado a los seres humanos. Y debería haber sido al revés. Eso es algo que se repite constantemente.

Randy Fernando

La ‘degradación humana’ ha sobrepasado algunos límites importantes. Ahora eso está empezando a preocuparnos».
Randy Fernando
Cofundador y director ejecutvo del Center for Humane Technology

Durante mucho tiempo, nos entusiasmamos mucho ante todas las mejoras tecnológicas, pero invertimos tanto esfuerzo y energía en el avance de la tecnología —que tanto nos ha beneficiado por décadas— que no prestamos suficiente atención a los cambios que se estaban produciendo en nuestro cerebro.

En un momento dado nos hicimos vulnerables a ella porque la tecnología puede usarse para aprovecharse de nuestras debilidades.

¿Qué ha cambiado en los últimos años para que este tema se haya puesto sobre la mesa dentro y fuera de Silicon Valley?

La «degradación humana» ha sobrepasado algunos límites importantes, por eso ahora está empezando a preocuparnos.

Vamos siendo conscientes de cómo las notificaciones tratan de «secuestrar» nuestra atención. Si los diseñadores lo usan a su favor pueden hacer que pasemos más tiempo en su producto, atraer nuestra atención para que nos fijemos en ciertos elementos a través de aspectos como el brillo de la pantalla y otros pequeños «trucos».

Y ya no sabemos qué es real y qué no. Los deepfakes (videos con personas aparentemente reales modificados con inteligencia artificial) son un buen ejemplo de ello.

Deepfakes de Trump y Obama

La mente humana es limitada. Es maravillosa en muchos aspectos, pero tiene puntos débiles. Ahora que sabemos que la tecnología ha cruzado esa barrera, nuestro entusiasmo ha disminuido porque es algo que ya no podemos controlar.

Sin embargo, las fuerzas del mercado han seguido usando las nuevas tecnologías a su favor para incrementar las ventas. A los analistas les fascina buscar nuevas maneras de usar la tecnología a su favor y transformar esas tendencias en dinero. Pero quienes piensan en los beneficios no están teniendo en cuenta las consecuencias.

Eso está pasando en todo el mundo y a todos los niveles. Analistas, diseñadores de productos y gobiernos están compitiendo entre sí. Y al final termina siendo un arma muy peligrosa. Pero cada vez hay más reacciones en contra.

Lo dibujas como un sistema perverso. ¿Se pudo predecir de alguna forma?

Sí, claro que se predijo. Y no solo eso: también se buscó por parte de quienes quieren explotarlo a su favor. Una parte importante del problema es que quienes tratan de encontrar soluciones no suelen ser los mismos que quienes crean el problema.

Hay gente muy competente alarmando sobre el uso de la tecnología desde hace tiempo, pero quienes trabajan en los avances tecnológicos tienen otros incentivos y no les interesa aminorar la velocidad porque a menudo significa un perjuicio para ellos del que puede aprovecharse su competencia.

Por eso abordar este problema es tan complejo. A eso se suma que la «degradación humana» es cíclica.

Randima (Randy) Fernando
La «degradación humana» es cíclica, según Fernando.

¿A qué te refieres con que es cíclica?

Cuando nuestra atención se interrumpe repetidamente, nos distraemos más. Nos convertimos en la peor versión de nosotros mismos. La tecnología nos cambia. Y eso ocurre constantemente y cada vez más porque las redes sociales facilitan ese proceso.

Cuando competimos por la atención —likes, comentarios, shares— comenzamos a «decir» cosas distintas, a usar otro lenguaje. Publicamos fotos que llaman más la atención, somos más extremos cuando debatimos cuestiones políticas… todo eso beneficia a los algoritmos.

personas usando celulares
 

Al final del ciclo, la tecnología termina cambiándonos y, efectivamente, degradándonos. Y cuando nos hemos degradado, somos más vulnerables en el ciclo siguiente porque cuando estamos más distraídos es más fácil que ocurra un nuevo ciclo.

Termina siendo una carrera [de las empresas] por llegar hasta el fondo de nuestro tallo cerebral que saca lo peor de nosotros mismos y que cada vez incluye menos pausa, menos reflexión y menos meditación porque estamos ocupados reaccionando todo el tiempo.

Es fácil sentirnos impotentes ante esta situación… ¿qué podemos hacer?

¡Sin duda lo es! Es una parte tan importante de la economía… ¡Mueve billones de dólares! Pero podemos actuar en dos niveles: en primer lugar personal y en segundo, colectivo.

El primer paso empieza realmente por educarnos al respecto. En el plano personal podemos hacer cosas vitales como limitar las notificaciones, usar menos las plataformas digitales, cambiar lo que mostramos en ellas y nuestras interacciones en línea. Básicamente, entender cómo estamos siendo manipulados y actuar en consecuencia.

Además, está el plano colectivo. Por eso estamos creando un espacio para permitir que la gente exprese sus preocupaciones. Uno por uno no hacemos mucho, pero entre todos tenemos fuerza. Cuando nos unimos es cuando podemos provocar un cambio real. Esto es muy importante porque la «degradación humana» nos está cambiando como sociedad.

La pregunta es: ¿qué cambio queremos impulsar? Una de las claves es que el producto que usamos debe ser diferente, tiene que tener una codificación distinta. Y ese cambio se debe hacer desde dentro, pero la presión de consumidores, inversores, políticos, educadores y tecnólogos pueden favorecerlo.

Tenemos que cambiar las condiciones del juego. La tecnología que divide a la sociedad no es tecnología «humana» porque es dañina para los seres humanos.

¿Hasta qué punto dirías que estamos abriendo el camino hacia una tecnología más «humana»?

Para ser honesto, me sorprende favorablemente lo lejos que hemos llegado porque en un punto pensé que nos quedaríamos eternamente atascados en definir el problema.

Imagen del documental "The social dilemma".
 

Pero ahora, y en parte gracias a la repercusión que ha tenido [el documental] The Social Dilemma («El dilema de las redes sociales») —que sólo en el primer mes (septiembre) vieron más de 38 millones de personas— mucha más gente lo entiende.

Por suerte, cada vez más personas se están dando cuenta de cómo la información que comparten en las redes se favorece la economía de la atención. Eso es muy importante.

Una de las cosas más maravillosas de que haya tanta gente preocupada sobre este tema es que realmente podemos hacer fuerza para abordarlo. Cada vez más empresas y países están tomando medidas y yo veo oportunidades para el cambio a corto y medio plazo.

Ahora tenemos que seguir propagando el mensaje para que la tecnología sea cada vez más humana y nos permita conectar mejor, difundir la verdad y sacar la mejor versión de nosotros mismos.

 

fuente: bbc mundo

Apple demandado por hacer más lento sus antiguos modelos

 

Apple pagará US$113 millones para resolver una demanda que argüía que el gigante tecnológico ralentizaba a propósito los modelos más antiguos de iPhone.

33 estados en EE.UU. sostuvieron que Apple usó la táctica para obligar a sus consumidores a comprar dispositivos nuevos.

Millones de personas quedaron afectadas cuando sus modelos de iPhone 6 y 7 y SE se ralentizaron en 2016. El escándalo se llegó a llamar «batterygate», porque tenía que ver con la vida útil de la batería.

La empresa se abstuvo de hacer comentarios, sin embargo, con anterioridad había dicho que los móviles se habían ralentizado para preservar la vida de las baterías viejas.

El arreglo se da independientemente de otra propuesta de acuerdo al que Apple llegó en marzo para pagar a los usuarios de iPhone hasta un total US$500 millones tras una demanda colectiva.

En 2016, Apple actualizó el software de los modelos iPhone 6, 7 y SE -lo que redujo la velocidad de los chip en esos móviles más viejos.

Ralentizaciones inusuales

Apple reconoció que la actualización reducía la energía disponible después de que investigadores encontraran ralentizaciones inusuales en 2017.

Los estados demandantes sostuvieron que Apple había actuado engañosamente y que debió haber reemplazado las baterías o revelar el problema.

Un iPhone 6 con la batería descargada
 

Según una demanda entablada en Arizona, millones de usuarios resultaron afectados por los cortes energéticos. Apple niega que la ralentización se aplicara con fines de lucro.

Pero el fiscal general de Arizona, Mark Brnovich, declaró en un documento judicial hecho público este miércoles que «muchos consumidores decidieron que la única manera de mejorar el funcionamiento era comprando a Apple un modelo de iPhone más nuevo».

«Apple, naturalmente, comprendía perfectamente esos efectos sobre las ventas».

Según los términos del acuerdo, Apple no tuvo que reconocer actuó ilícitamente ni violó leyes, pero tuvo que aceptar proveer «información verídica» durante los próximos tres años sobre el manejo energético de los iPhone en su sitio web y en las notificaciones de actualizaciones.

El acuerdo llega después de una serie de demandas contra Apple.

Actualmente, se encuentra en una batalla legal con Epic Games, que acusa al gigante tecnológico de usar el dominio de su tienda de aplicaciones (App Store) para cobrar injustamente a los desarrolladores del software.

DATASERVE EN EXPO TECH 2020

El pasado jueves 8 de octubre Dataserve participó como expositor en EXPO TECH 2020, una exposición tecnológica organizada por la Cámara de Comercio, Industrias y Agricultura de Panamá.

Alessio Gronchi, Presidente de Dataserve, expuso el tema: ¿Cómo lograr eventos virtuales exitosos?

Este tema es de gran importancia especialmente ahora con la situación del COVID-19, que requiere un distanciamiento social para asegurar la protección de todos.

Utilizando una combinación de herramientas como Wirecast, green screen, micrófono de vincha y luces, Alessio expuso sobre la importancia de mantener una buena calidad de audio y video durante las transmisiones virtuales para asegurar la atención del público. Todas estas herramientas y numerosas recomendaciones fueron discutidas en detalle durante la presentación, la cual pueden encontrar en este link/aquí abajo

 

Si le interesa alguna de las soluciones aquí presentadas, no dude en contactarnos al 275-5850 o ventasweb@dspma.com para cotizar su evento virtual con nosotros

 

Dataserve, líderes en soluciones tecnológicas desde 1989

 

¿Privacidad en la era digital?

Carissa Véliz, profesora de Oxford:

«La falta de privacidad ha causado,

indirectamente, más muertes que el terrorismo»

 

Lo saben prácticamente todo de ti.

Antes incluso de que saltes de la cama para apagar el despertador de tu celular, un montón de organizaciones ya saben a qué hora te vas a levantar, dónde has dormido e incluso con quién.

Y cuando te despiertes y agarres el teléfono móvil, aún conocerán muchos más detalles privados tuyos: por la música que pongas, deducirán por ejemplo tu estado de ánimo.

Hasta encender la lavadora o prepararse un café puede revelar información personal.

Tus gustos, tus aficiones, tus hábitos, tus relaciones, tus miedos, tus asuntos médicos….

Prácticamente todo lo que hacemos es espiado y controlado por compañías que, luego, comparten toda esa información personal entre ellas y con numerosos gobiernos.

No sólo se trata de que vendan tus datos personales, sino del inmenso poder que eso les da para poder influir en ti.

De todo eso trata «Privacy Is Power» (La privacidad es poder), el libro que acaba de publicar la filósofa mexicano-española Carissa Véliz, profesora en la Universidad de Oxford, concretamente en el nuevo Instituto de Ética e Inteligencia Artificial.

Allí llegó después de estudiar Filosofía en la Universidad de Salamanca y en la Universidad de Toronto, de hacer el máster en Nueva York y el doctorado en Oxford.

Nacida en México en el seno de una familia española que tuvo que salir de España después de la guerra civil y que encontró refugio en ese país, Véliz empezó a interesarse por la privacidad cuando se puso a investigar la historia de sus familiares en archivos en España.

«Me hizo preguntarme si tenía derecho a saber aquello que mis abuelos no me habían contado sobre la guerra civil española», explica.

Hoy es experta en privacidad y en el inmenso poder que nuestros datos personales otorgan a compañías y a gobiernos.

Gente usando celular y códigos

¿Por qué es importante la privacidad?

La privacidad es importante porque la falta de ésta le da poder a otros sobre nosotros.

Cuando otras personas saben demasiado sobre nosotros pueden interferir en nuestras vidas. La privacidad nos protege de los abusos de poder. Por ejemplo, nos protege contra la discriminación injusta. Si tu jefe no sabe qué religión profesas, no puede discriminar en tu contra.

La privacidad es como la venda que cubre los ojos de la justicia para que el sistema nos trate con igualdad e imparcialidad.

Ahora mismo no estamos siendo tratados como a iguales: no vemos el mismo contenido online, no nos ofrecen las mismas oportunidades, a menudo no pagamos el mismo precio por los mismos productos. Si se nos trata de acuerdo a nuestros datos (si somos mujeres u hombres, flacos o gordos, ricos o pobres) no se nos trata como a ciudadanos iguales.

La privacidad es poder. Si damos nuestros datos a las empresas, que no nos sorprenda que los ricos sean los que escriben las reglas de nuestra sociedad.

Si damos demasiados datos a los gobiernos, que no nos sorprenda que nos controlen. Para que la democracia sea fuerte, la ciudadanía tiene que tener el control de los datos. Por eso la privacidad es una preocupación política y no solo individual.

China

¿Qué datos se recaban de nosotros a través de los dispositivos electrónicos? ¿Puede darnos algunos ejemplos?

Todo lo que te puedas imaginar, y un poco más.

Quiénes son tus amigos y tu familia, dónde vives, dónde trabajas, con quién duermes, si estás siéndole infiel a tu pareja, tu orientación sexual, tus opiniones políticas, qué coche tienes, cuánto dinero ganas.

También cuánto gastas, si tienes deudas, si has sido la víctima o el autor de un crimen, qué comes, cuánto bebes, si fumas, qué compras, si tienes alguna enfermedad, qué te preocupa, a qué hora te vas a dormir y a qué hora de despiertas, cómo conduces, qué buscas por internet, qué atrapa tu atención, cuál es tu estado de ánimo.

Tu coche, por ejemplo, si es ‘smart’, está atento a qué música te gusta y tu asiento incluso está midiendo tu peso.

¿Y qué uso se hace de esos datos y por parte de quién?

Toda esa información se vende al mejor postor. Los corredores de datos (data brokers) compilan un dosier sobre todos los usuarios de internet y los venden.

¿Quién los compra?

Empresas de marketing, aseguradoras, bancos, posibles empleadores, incluso gobiernos, y en algunos casos, criminales que quieren robarte la identidad.

¿Qué daño puede ocasionar que se sepan algunos de nuestros datos personales?

Los daños pueden ser tanto individuales (que alguien te robe el número de tu tarjeta de crédito y compre algo con ella, o que alguien te robe la identidad y vaya cometiendo crímenes en tu nombre), hasta daños colectivos (que hackeen nuestra democracia, como lo intentó Cambridge Analytica, mandando propaganda personalizada, incentivando a algunas personas a votar y desincentivando a otras, o mandado fake news para confundir a la población y generar desconfianza)

En casos extremos, la falta de privacidad mata: desde suicidios como resultado de una humillación pública (como pasó el año pasado en España) hasta regímenes autoritarios que usan los datos personales para perseguir a ciertos colectivos (China usa datos biométricos y personales para perseguir a los Uigures)

The Social Dilemma

Durante la Segunda Guerra Mundial, por ejemplo, los nazis visitaban los registros públicos para buscar a los judíos.

En Francia, en donde el censo no recababa información sobre religión por razones de privacidad, sólo encontraron y mataron al 25% de la población judía.

En Holanda, en donde existían registros muy detallados sobre domicilio y religión, encontraron y asesinaron en torno al 75% de la población judía.

¿Tener privacidad es un derecho? Y si lo es, ¿quién debe de garantizarlo y protegerlo?

Sí, la privacidad es un derecho humano, es un derecho tanto legal como moral.

Es el deber tanto de gobiernos como de ciudadanos proteger ese derecho, igual que tu derecho a la vida lo protege tanto el estado como la gente que te rodea.

celular

¿Y por qué no se protege el derecho a la privacidad?

No se está protegiendo suficiente la privacidad por motivos económicos, porque vender los datos es rentable.

Por eso argumento en mi libro «Privacy Is Power» (La privacidad es poder), defiendo que tenemos que acabar con la economía de datos.

Mientras los datos sean lucrativos, habrá abusos.

Algunas personas pueden pensar que es radical hacer una llamada para terminar con la economía de datos.

Pero lo radical es tener un modelo de negocios que depende de la violación en masa y sistemática de nuestros derechos.

Hay quién asegura que no le importa que compañías y gobiernos tengan acceso a sus datos privados y personales, que no tienen nada que ocultar… ¿Qué le diría a esas personas?

Que tienes mucho que ocultar y que temer, a menos de que seas un exhibicionista con deseos masoquistas de sufrir robo de identidad, discriminación, desempleo, humillación pública y totalitarismo, entre otros posibles riesgos.

Otra cosa es que no sepas qué es lo que tienes que ocultar.

Es posible que tengas una enfermedad que todavía no se manifiesta, pero que, cuando los buitres de datos se enteren (y es posible que se enteren antes que tú), contará en tu contra.

Un problema con la privacidad es que a menudo no nos damos cuenta de lo importante que es hasta que la perdemos y sufrimos las consecuencias.

Y entonces es demasiado tarde.

Unas manos atadas con el cable de un teléfono móvil

¿Qué implicaciones éticas hay detrás de la pérdida de privacidad que sufrimos?

Muchas.

Quizás la más importante es que los estados y las compañías que comercian con datos están apoyando un sistema económico profundamente inmoral, porque depende de la violación sistemática de nuestro derecho a la privacidad.

¿Se puede hacer un uso político de nuestros datos personales? ¿La falta de privacidad puede ser una amenaza para la democracia?

Sin duda. Ya ha sucedido con Cambridge Analytica, que interfirió en el referéndum de Brexit y en las elecciones estadounidenses en las que ganó Trump.

La firma usó datos personales para intentar convencer a aquellos ciudadanos que votarían por Hillary Clinton de que votar no merecía la pena, por ejemplo.

Los contenidos personalizados son tóxicos y hay que prohibirlos.

Nadie tiene acceso directo a la realidad: conocemos (o creemos conocer) lo que pasa en el mundo a través de nuestras pantallas.

Si la información que recibe cada uno es diametralmente diferente a la que recibe su vecino, no hay forma de entendernos y tener una discusión racional.

¿Estamos aún a tiempo de recuperar nuestra privacidad?

Estamos a tiempo. Podemos prohibir la economía de datos, obligar a los buitres de datos a que borren nuestra información sensible, imponer deberes fiduciarios a cualquiera que maneje nuestros datos (de manera que nuestros datos sólo puedan ser usados a nuestro favor y nunca en nuestra contra, igual que los médicos sólo pueden usar lo que saben para beneficiarnos y nunca para dañarnos), mejorar nuestros estándares de ciberseguridad, y mucho más.

 

 

 

 

fuente: https://www.bbc.com/mundo/noticias-54476232

Fin de una era: Microsoft anuncia el adiós a Internet Explorer

 

En su blog, la compañía tecnológica especificó que “si bien sabemos que este cambio será difícil para algunos clientes, creemos que los clientes aprovecharán al máximo Microsoft 365 cuando utilicen el nuevo Microsoft Edge (reemplazo del Explorer). Estamos comprometidos a ayudar a que esta transición sea lo más fluida posible”.

Microsoft admitió que “los clientes han estado usando Internet Explorer 11 desde 2013, cuando el entorno en línea era mucho menos sofisticado que el panorama actual. Desde entonces, los estándares web abiertos y los navegadores más nuevos, como el nuevo Microsoft Edge, han permitido experiencias en línea mejores y más innovadoras”.

El Internet Explorer fue lanzado en 1995 y fue considerado como uno de los navegadores web más utilizados de Internet desde 1999, con un clímax de utilización del 95 % entre 2002 y 2003. Sin embargo, perdió la batalla con otros navegadores como Mozilla Firefox o Google Chrome. Los detractores del Explorer le achacaron lentitud.

Cámaras Térmicas HikVision

             

Para asegurar la salud de tus colaboradores al abrir nuevamente

tu empresa al público HikVision es tu solución!

La solución de detección y medición de temperatura de Hikvision basada en tecnología termométrica, permite la rápida detección de temperatura en personas, convirtiéndose en una eficaz herramienta de prevención. La solución cuenta con diferentes modelos y accesorios, para una mayor y mejor adaptación a las necesidades de cada cliente.

Gracias a la inteligencia artificial, estos dispositivos ofrecen funcionalidades avanzadas como la detección de la temperatura corporal de varias personas en movimiento con una precisión de hasta ±0.3 °C.
Fever sceening.
  • Detección de la temperatura en tan sólo un segundo
  • Detección de varios objetivos al mismo tiempo
  • Medición sin contacto directo
  • Notificación de alarma inmediata
  • Rango de detección de largo alcance; hasta 9 m
  • Detección de personas para evitar falsas alarmas que pueden generar otras fuentes de calor
  • Tecnología Bi-Spectrum: visualización de imágenes visibles y térmicas mediante la fusión de imágenes de doble espectro, que crea una imagen híbrida única con detalles adicionales

CONSEJOS DE FUNCIONAMIENTO

Operation-Tips-3

 


  • Instalar las cámaras en un ambiente interior (el viento y el sol exteriores pueden afectar fácilmente a las temperaturas)
  • Configurar una zona de medición de temperatura específica
  • Al detectar temperaturas elevadas, verificar con un termómetro clínico.
             

ESCENARIOS DE APLICACIÓN

Las cámaras termográficas con detección de témperatura suponen sin duda, la solución perfecta en cuanto a detección y prevención en diferentes escenarios como edificios de oficinas, fábricas, estaciones de tren o aeropuertos entre otros.

Las cámaras termográficas con detección de temperatura permiten una detección preliminar rápida en las áreas públicas. La temperatura corporal real debe ser comprobada también utilizando termómetros clínicos. Se recomienda el uso de las cámaras termográficas de Hikvision de acuerdo con las leyes y normaticas locales.

MONITOREANDO A MI EQUIPO DE TRABAJO

Decirle a un colaborador que la empresa empezará a monitorear en tiempo real su trabajo puede ser difícil y puede traer resistencia de parte de alguno de ellos. Sin embargo, 20% de los beneficios de este software provienen de las funciones de monitoreo; el 80% proviene de empoderar a su equipo en manejar su tiempo eficientemente y de que conozca cómo es utilizado el tiempo en su organización.

Por ejemplo, un beneficio importante es la capacidad de saber no solo en qué tareas específicas están trabajando sus colaboradores, sino también cuánto tiempo dedican a qué proyectos / clientes en su empresa. Esto permite una mejor asignación del tiempo en el futuro, mejora la comunicación con su equipo, reduce el tiempo dedicado a reuniones innecesarias y una serie de otros beneficios que le permitirán mejorar procesos en su negocio para hacerlos más eficientes.

En general, las personas más trabajadoras y productivas de su equipo lo aceptarán porque pueden ver los beneficios que proporcionará a su productividad. De igual manera, seguro tendrá muchos colaboradores que luego de probar el trabajo remoto, les gustaría continuar de esta manera – ellos también recibirán con gusto este software ya que les permite tener horarios flexibles mientras demuestran que siguen realizando sus labores.

¿Cómo funciona el software y qué servicios me brinda Dataserve?

El software rastrea los sitios web y las aplicaciones que se usan mientras las personas trabajan. El software también rastrea la actividad del teclado y el mouse para saber si las personas están usando sus computadoras cuando dicen que lo están haciendo.

Dataserve recopila toda esta información y le brinda un reporte semanal con información de interés para la gerencia de su empresa:

  • Táreas y proyectos en los cuales han trabajado sus colaboradores y por cuánto tiempo
  • Sitios web y aplicaciones utilizadas y por cuánto tiempo
  • Enumeración de sitios web de “mal uso del tiempo” (como Facebook) y cuánto tiempo se utilizaron
  • Capturas de pantalla, en caso de ser necesario, para demostrar lo establecido en el reporte.

¿Cómo organizar tu trabajo remoto?

Seguir una rutina, marcarse un horario, quitarse el pijama, organizarse en las tareas, elegir bien el escenario, programar descansos…Estas son algunas de las reglas obligatorias  si se quiere triunfar con el teletrabajo, una modalidad laboral hoy más de moda que nunca y a la que puede que tengan que recurrir muchas empresas en breve si el coronavirus se cuela en sus oficinas.

Trabajo en casa, teletrabajo, actividad laboral en remoto… son conceptos repetidos estas últimas semanas con una insistencia que aumenta conforme se decretan nuevas órdenes de cuarentena o se incrementan los casos de autoaislamiento (obligados o voluntarios) para frenar la expansión del Covid-19.

 

 

Consejos básicos para trabajar desde casa

Rutina y horario

El problema más común entre las personas que prueban por primera vez el teletrabajo se plantea cuando hay que fijar un horario. Pensar que se tiene todo el día para realizar las tareas es un error. Si no hay rutina pueden pasar dos cosas: que no se cumpla con las tareas encomendadas o que se acabe trabajando muchas más horas que en la oficina. Así que hay que marcarse un horario y cumplirlo a rajatabla. De lo que se trata es de crear un hábito.

Y evitar las distracciones.”Cierra todas las redes sociales excepto las que uses para trabajar, si es necesario deja el móvil en otra habitación”, recomienda Eva Rimbau (prof. de economía de la Universidad de Cataluña)

 

Escenario

Hay que delimitar muy bien el lugar elegido para trabajar dentro de casa. Lo ideal, si no se dispone de despacho, es habilitar una dependencia con los máximos elementos o accesorios parecidos a los de una oficina. Y dejar claro, si viven más personas en esa casa, que eso es un despacho, para que no haya interrupciones.

Los expertos en el tema consideran un error garrafal, si lo que se busca es productividad, trabajar tumbado en la cama (una tentación casi irresistible al principio) o en el comedor con la televisión encendida.

La elección del escenario dentro de casa para teletrabajar resulta crucial en aras a garantizar la productividad.

La elección del escenario dentro de casa para teletrabajar resulta crucial en aras a garantizar la productividad. (Westend61 / Getty)

“Teletrabajar no es sentarse en el sofá de casa con el portátil en el regazo, ya que ese es un entorno habitual de ocio y relajación. Es necesario tener un lugar para trabajar, aunque sea en la mesa de la cocina, para distinguirlo del contexto de ocio. Procura que la mesa y la silla cumplan las mínimas condiciones ergonómicas necesarias, y que tengas luz natural, pero que no dé directamente sobre la pantalla”, aconseja Rimbau.

Organización y disciplina

En casa no hay jefes. Así que el teletrabajador es su propio supervisor. La organización y marcarse tiempos para las diferentes tareas, cuando no hay conexión telemática permanente con la empresa, resulta crucial. El hecho de que nadie presione directamente, ni haya compañeros o jefes observando, no es excusa para relajarse y dejar para mañana lo que en la oficina se cerraría hoy. Todo es cuestión de autodisciplina.

Fuera pijama

El pijama está prohibido en el teletrabajo. Vestir con esa prenda todo el día se desaconseja. Hay que buscar un cambio de chip cuando se abandona, por ejemplo, la cocina o el salón para sentarse frente al ordenador en la dependencia reconvertida en oficina. Tampoco hace falta vestirse con traje y corbata, pero lo ideal para conseguir un hábito y entrar en una rutina es despojarse del pijama (para que se vaya también la pereza) y vestirse con otras prendas “de calle”, aunque sean más cómodas o informales que las que llevaríamos en la oficina. La sensación de trabajo y responsabilidad aumentará con la vestimenta adecuada.

“Igual que sentarte en el sofá te puede hacer sentirte demasiado relajado, trabajar en pijama dificulta el ponerte en ‘modo trabajo’.Hay que vestir de modo cómodo pero presentable, como si fueras a tener una videoconferencia”, indica esta profesora experta en trabajo flexible de la UOC.

 

Descansos

El teletrabajo bien programado y con los medios adecuados suele comportar un incremento de la concentración. En casa, cuando las cosas se hacen bien, hay menos distracciones que en una oficina, donde se producen movimientos continuos de compañeros o situaciones que interrumpen la atención en la tarea encomendada.

“Estar todo el día sentado delante del ordenador es muy negativo para la salud y genera mayor cansancio” recalca Rimbau. Así que recomienda, cuando se trabaja en casa, poner en práctica la “técnica pomodoro”. “Es muy útil y favorece la productividad”, afirma.

Una de las ventajas de trabajar en casa es que se pueden hacer paros periódicos para relajarse

Una de las ventajas de trabajar en casa es que se pueden hacer paros periódicos para relajarse (iStockphoto)

¿En qué consiste? “Programa un temporizador 25 minutos durante los que se trabaja de forma centrada en una tarea; cuando acaba se programan 5 minutos de descanso para levantarse, hacer algún ejercicio o estiramiento o incluso alguna tarea doméstica corta, y vuelta a empezar. Levantarse y andar por casa cuando se habla por teléfono también es una buena práctica en este sentido”, responde esta profesora de la UOC.

La ventaja de estar en casa es que esos paros pueden programarse sin estar pendiente –como ocurre en la oficina– de lo que puedan pensar el jefe o restos de compañeros.

Herramientas

La lista de aplicaciones para hacer más llevadero ese trabajo en casa es interminable. Existen programas que permiten fijar plazos para las tareas y que integran calendarios, citas para llamadas o reuniones o alarmas para no dejarse nada en el tintero; otros que oscurecen la pantalla del ordenador para mantener la atención enfocada. Hay, asimismo, herramientas que bloquean aplicaciones del teléfono que pueden distraer.

Aunque lo que realmente funciona, y muy bien, entre las empresas que hace ya tiempo apuestan por el teletrabajo son los programas que mantienen conectado telemáticamente al empleado con la actividad del resto de compañeros que siguen sentados en las mesas de la oficina.

20 años del Love Bug

La pandemia de Love Bug comenzó el 4 de mayo de 2000.

Las víctimas recibieron un archivo adjunto en un correo electrónico titulado LOVE-LETTER-FOR-YOU («Carta de amor para ti»).

Este contenía un código malicioso que sobrescribía archivos, robaba contraseñas y enviaba automáticamente copias de sí mismo a todos los contactos en la libreta de direcciones de Microsoft Outlook de la víctima. En 24 horas, ya estaba causando problemas importantes en todo el mundo, habiendo infectado a 45 millones de computadoras.

También abrumaba los sistemas de correo electrónico de numerosas organizaciones, por lo que algunos gerentes del sector de la tecnología de la información desconectaron partes de su infraestructura para evitar infecciones. Esto condujo a daños e interrupciones estimadas en miles de millones de dólares.

En Reino Unido, el Parlamento cerró su red de correo electrónico durante varias horas para protegerse. Incluso el Pentágono se vio afectado.

El año anterior un virus llamado Melissa ya había infectado un millón de máquinas con tácticas similares. Sin embargo, Love Bug eclipsó a todos los brotes anteriores y dejó en evidencia la vulnerabilidad de la creciente conectividad a internet.

 

Origen: Manila

Los investigadores rastrearon el virus hasta una dirección de correo electrónico registrada en un departamento de Manila, la capital de Filipinas.

Gráfico de Love You

El hombre detrás del primer gran virus informático de la historia acaba de admitir su culpabilidad, 20 años después de que su software infectara a millones de computadoras en todo el mundo.

El filipino Onel de Guzmán, ahora de 44 años, dice que desató el gusano informático Love Bug para robar contraseñas que le permitieran acceder gratis a internet. Pero afirma que nunca tuvo la intención de que se extendiera a nivel mundial. Y también dice que lamenta el daño que causó su código.

«No esperaba que llegara a Estados Unidos y Europa. Me sorprendió», dijo en una entrevista para Crime Dot Com: From Viruses to Vote Rigging, How Hacking Went Global, un libro sobre cibercrimen .

El hermano del ocupante era Onel de Guzmán, un estudiante de informática en el AMA Computer College de la ciudad.

Era miembro de un grupo clandestino de piratería llamado Grammersoft y rápidamente se convirtió en el principal sospechoso en una investigación policial.

Love Bug

 

El abogado del señalado organizó una conferencia de prensa el 11 de mayo.

En la comparecencia, en la que De Guzmán dio la impresión de que no hablaba bien inglés, cuando se le preguntó si pudo haber liberado el virus accidentalmente, dijo: «Es posible».

Filipinas no tenía por aquel entonces una ley sobre piratería informática, así que ni De Guzmán ni nadie más fue procesado.

La sospecha también recayó en el compañero de estudios de De Guzmán, Michael Buen, quien ha sido citado en línea como coautor de Love Bug.

 

Dos décadas de misterio

Cuenta un investigador de la bbc:»Veinte años después, me propuse localizar a Onel de Guzmán y resolver el misterio del origen de Love Bug.»

Los rumores en línea afirmaban que De Guzmán se había mudado a Alemania, Austria o Estados Unidos. Algunos afirmaban que había sido reclutado por Microsoft. Nada más lejos de la realidad.

En un foro dedicado al inframundo filipino, un usuario afirmó en 2016 que De Guzmán dirigía un taller de reparación de teléfonos móviles en el distrito de Quiapo, en Manila.

En abril de 2019, visité el área con la esperanza de encontrar al sospechoso, solo para encontrar un mercado en expansión que contenía docenas de talleres de reparación de teléfonos móviles.

Escribí el nombre de Onel de Guzmán en una hoja de papel y se lo mostré al azar a los trabajadores de la tienda con la esperanza de que alguien lo reconociera.

Finalmente, un empleado dijo que conocía a De Guzmán y creía que ahora trabajaba en otro taller de reparación de teléfonos en un centro comercial en otro lugar de Manila.

Después de varias horas deambulando por el centro comercial y mostrando el nombre de De Guzmán, me dirigieron a un puesto estrecho y desordenado en la parte trasera del edificio.

Y después de esperar varias horas para que apareciera,llegó De Guzmán.

Admitió haber creado Love Bug, que dijo que era una versión renovada de un virus anterior que había codificado para robar contraseñas de acceso a internet.

En la era del acceso telefónico a internet se necesitaban esas contraseñas para conectarse, y De Guzmán dice que no podía pagar una.

Afirma que inicialmente envió el virus solo a las víctimas filipinas, con quienes se comunicó en las salas de chat, porque solo quería robar contraseñas de acceso a internet que funcionaran en su área local.

Sin embargo, en la primavera de 2000 modificó el código, agregando una función de propagación automática que enviaría copias del virus a los contactos de Outlook de las víctimas, utilizando una falla en el sistema operativo Windows 95 de Microsoft.

 

También creó un título para el archivo adjunto de correo electrónico que tendría un atractivo global, tentando a las personas de todo el mundo a abrirlo. «Me di cuenta de que muchas personas tienen pareja o la buscan, quieren amor, así que lo llamé así», explicó. De Guzmán afirma que envió el virus inicialmente a alguien en Singapur, y luego salió a beber con un amigo.

Tuvo constancia del caos global que había desatado cuando su madre le dijo que la policía estaba cazando a un hacker en Manila. Su madre entonces escondió su equipo informático.

Después de un período de reposo, De Guzmán regresó al trabajo de computación pero no regresó a la universidad. De Guzmán insiste en que Buen no tuvo nada que ver con Love Bug y que fue su único creador. Ahora dirige el pequeño taller con otro miembro del personal. Dice que lamenta haber desarrollado el virus y la infamia que le ha traído. «A veces veo mi foto en internet», dice. «Mis amigos dicen: ‘¡Eres tú!’ Pero soy una persona tímida, no quiero esto», afirma.